21 diciembre 2020

La Lucha Contra el Demonio.

Stefan Zweig

 (Hölderlin - Kleist- Nietzsche)

 

 "... en todo hombre superior, y más especialmente si es de espíritu creador, se encuentra una inquietud que le hace marchar siempre hacia adelante, descontento de su trabajo..."
"... Siempre es la inquietud el primer síntoma de ese poder del demonio..."
"... y la inspiración llega inconscientemente del misterioso más allá y está por encima de nuestra ciencia..."
Introducción.

 
"... No ignora cuán fácil es ser feliz si uno tiene un corazón superficial..."
"... el heroísmo de un hombre encuentra el mayor peligro en los seres que más lo quieren..."
"... Así como el hombre necesita lo divino para no morir, lo divino necesita al hombre para ser realmente divino..."
"... Sólo llegará a ser verdadero héroe aquel que abandone su cómodo hogar para lanzarse en el torbellino de la tormenta..."
"... todo sistema es siempre un muro..."
"A pesar de todo, los débiles son arrastrados por el destino."
"... <<La libertad, para quien sabe lo que esta palabra significa, es algo lleno de profundidad>>..."
"... el dolor del genio es un dolor más alto..."
"... He gozado ya de lo que hay de agradable en este mundo; los placeres de la juventud se han ido. ¡Oh, cuánto tiempo hace! Se fueron ya abril, mayo y junio; ahora ya no soy nada; ya no me gusta vivir..."
Friedrich Hölderlin.

"... porque cuando es el demonio el que arrastra, no permite el calor del hogar ni la protección del techo..."
"... Para poder destruir a ese demonio interior que los domina, no pueden hacer nada más que destruirse a sí mismos..."
"No sé lo que te he de decir acerca de mí, pues soy una persona inefable."
"... Todos lo que tratan de estar a su lado retroceden ante su demonio interior..."
"... Los que lo conocían le creían frío e indiferente; pero los que lo tratan temen el incendio interior que le consume..."
"... Sólo el demonio le fue fiel..."
"... sabe que quien está cerca de él corre peligro de chamuscarse en las llamadas de su pasión..."
"... cada hombre debería tener un plan de vida..."
"... Mientras un hombre no sea capaz de formarse un plan de vida, seguirá siendo un menor y habrá de estar sujeto a la tutela de los padres o de la fatalidad..."
"... no sería alemán si no lo esperar todo del estudio..."
"... <<Nosotros nunca podremos afirmar si eso que llamamos verdad es verdad o sólo nos lo parece>>..."
"... <<¡Ah!, la ambición es un veneno que emponzoña todas las alegrías.>>..." 
"Si quieres sentir la satisfacción de tu propio mérito, debes conceder mérito al mundo.[Goethe]"
Heinrich Von Kleist.

"El interés que despierta en mí un filósofo depende exactamente de su capacidad para darnos un ejemplo."
"Vivir de un modo peligroso es el mayor placer que puede dar la existencia."
"En énfasis en el gesto no es porpio de la grandeza; quien necesita del gesto, es falso... Desconfiemos de todas las personas pintorescas."
"... el psicólogo sufre doblemente, porque vive dos veces su dolor: una vez, en la realidad, y otra vez, en la auto observación..."
"... La psicología, la intelectualidad, arrastran con fuerza al hombre sensible hacia el sufrimiento y hacia el desespero; pero también sólo por la psicología, por el espíritu, puede volver a la normalidad..."
"... Todos los conocimientos lo atraen y ninguno lo sujeta..."
"... es un tentador que es tentado continuamente por la tentación de tentar..."
"... Nietzsche está maldito, está condenado a pensar continuamente..."
"...<<Uno ama algo y, apenas ese algo se convierte en un amor profundo, el tirano que llevamos dentro (que podríamos llamar nuestro <<yo>> superior) dice: eso es precisamente lo que te pido en sacrificio. Y, en efecto, lo sacrificamos, pero no sin ser torturados a fuego lento.>>..."
"... nunca el estudio de los valores poseyó un aparato de precisión tan exacto, tan sublime, como Nietzsche..."
"... Nietzsche no quiere jamás, en ningún caso, ser feliz, sino sincero..."
"... La vida es, al fin y al cabo, conciliación, indulgencia..."
"... una forma esencialmente poética a una vida que, en esencia, es prosaica..."
"... como en todos los caracteres demoniacos, cada vez hay más fuego en su pasión, más impaciencia; cada vez es más tempestuoso, más revolucionario, más caótico..."
"... A los treinta años, edad en que el hombre normal empeiza a convertirse en un reposado burgués..."
"... el hombre sabio y ordenado sólo acepta aquello que su naturaleza puede aprovechar..."
"... La música penetra siempre con más fuerza en los hombres sacudidos por la pasión, debilitados y sometidos a tensiones violentas o desgarrados en lo más íntimo de su ser..."
"... La música (¿quién no lo ha experimentado?) necesita que uno esté predispuesto a recibirla, sumido en una especie de languidez femenina, para poder fecundar un sentimiento..."
"... Porque por las naturalezas trágicas tomamos conciencia de la profundiad del sentimiento. Y" sólo gracias a los desmesurados conoce la humanidad su última dimensión."
Friedrich Nietzsche.

24 noviembre 2020

Trópico de Cáncer

el caos es la partitura en la que se escribe la realidad

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un hombre que nunca ha padecido una neurosis, no sabe lo que es sufrir.

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Germaine era una puta de pies a cabeza, hasta el fondo de su buen corazón, su corazón de puta, que no es en realidad un buen corazón, sino un corazón indolente, indiferente, blando, que puede sentirse conmovido por un momento, un corazón sin referencia a un punto fijo interior, un gran corazón blando de puta que puede separarse por un instante de su centro auténtico. Por vil y limitado que fuera aquel mundo que se había creado para sí misma, aun así funcionaba en él espléndidamente. Y eso, en sí, es algo reconfortante. Cuando, después de que llegáramos a conocernos bien, sus compañeras me pinchaban, diciendo que estaba enamorado de Germaine (situación casi inconcebible para ellas), yo solía decir: «Pues, ¡claro! ¡Claro que estoy enamorado de ella! Y, lo que es más: ¡Voy a serle fiel!» Era mentira, naturalmente, pues me resultaba más difícil imaginarme amando a Germaine que amando a una araña; y si fui fiel, no fue a Germaine, sino a aquella mata que llevaba entre las piernas. Siempre que miraba a otra mujer, pensaba inmediatamente en Germaine, en aquella mata ardiente que había dejado grabada en mi mente y que parecía imperecedera. Me daba placer sentarme en la terraza del pequeño tabac y observarla ejercer su oficio, observar cómo recurría con otros a las mismas muecas, a los mismos trucos, que había usado conmigo. «¡Está trabajando!»... eso era lo que pensaba yo al respecto, y observaba sus transacciones con aprobación. Más adelante, cuando me hube aficionado a Claude, y la veía noche tras noche en su sitio de costumbre, con su redondo culito cómodamente hundido en el asiento de felpa, sentía una especie de rebelión inexpresable contra ella; me parecía que una puta no tenía derecho a estar allí sentada como una dama, esperando tímidamente a que alguien se acercara, mientras bebía a sorbitos su chocolat, pero no alcohol. Germaine era una buscona. No esperaba a que te acercases a ella: era ella la que te abordaba y te capturaba. Recuerdo tan bien las carreras en sus medias, y sus zapatos rotos y desgastados; también recuerdo cómo se plantaba en la barra y con actitud desafiante, ciega y valiente, se echaba una bebida fuerte entre pecho y espalda y volvía a salir. ¡Una buscona! Quizá no fuera agradable precisamente oler su aliento alcohólico, aquel aliento compuesto de café flojo, coñac, apéritifs, Pernods y demás cosas que se trincaba en los intervalos, en parte para calentarse y en parte para hacer acopio de fuerza y valor, pero su fuego la penetraba, y le abrasaba ese lugar entre las piernas donde las mujeres deben abrasar, y así se establecía ese circuito que le hace a uno volver a sentir la tierra bajo los pies. Cuando estaba tumbada con las piernas abiertas y gimiendo, aun cuando gimiese de aquel modo por todos y por cualquiera, estaba bien, era una demostración apropiada de sentimiento. No miraba fijamente al techo con ojos inexpresivos ni contaba las chinches en el empapelado de la pared; ponía los cinco sentidos en lo que estaba haciendo, decía lo que un hombre quiere oír cuando está montando a una mujer. En tanto que Claude... bueno, con Claude siempre había cierta delicadeza, hasta cuando se metía bajo las sábanas contigo. Y su delicadeza ofendía. ¿Quién va a querer una puta delicada? Claude te pedía incluso que volvieses la cara, cuando se ponía en cuclillas sobre el bidet. ¡Todo mal! Cuando un hombre está ardiendo de pasión, quiere ver las cosas; quiere verlo todo, verlas orinar incluso. Y, aunque es magnífico saber que una mujer tiene inteligencia, la literatura procedente del frío cadáver de una puta es lo último que se debe servir en la cama. Germaine estaba en lo cierto: era ignorante y sensual, se entregaba al trabajo con todo su corazón y con toda su alma. Era una puta de los pies a la cabeza... ¡Y ésa era su virtud!

Trópico de Cáncer, de Henry Miller 

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Cuanto menos caso les haces, más te siguen. Hay algo de perverso en las mujeres... en el fondo todas son masoquistas. 

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Para el caballerizo, cuyo deber es barrer el estiércol, el terror supremo es la posibilidad de un mundo sin caballos. Decirle que es repugnante pasar la vida amontonando con pala cagarrutas calientes constituye una imbecilidad. A un hombre puede llegar a gustarle la mierda, si su sustento depende de ella, si está por medio su felicidad.

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Cuando alguien gasta para sí lo que tiene, cuando se da buena vida con su propio dinero, la gente suele decir: "No sabe qué hacer con su dinero." Por mi parte, no veo qué mejor uso se puede hacer del dinero.

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En un tiempo pensaba que ser humano era el objetivo más alto que podía tener un hombre, pero ahora veo que estaba destinado a destruirme. Hoy me siento orgulloso al decir que soy inhumano, que no pertenezco a los hombres ni a los gobiernos, que no tengo nada que ver con credos ni principios. No tengo nada que ver con la maquinaria crujiente de la humanidad: ¡pertenezco a la tierra! Digo esto con la cabeza reclinada en la almohada y siento los cuernos que me brotan en las sienes. Veo a mi alrededor a todos esos antepasados míos bailando en torno a la cama, consolándome, incitándome, flagelándome con sus lenguas viperinas, sonriéndome y mirándome de reojo con sus siniestras calaveras. ¡Soy inhumano! Lo digo con una sonrisa demente, alucinada, y seguiré diciéndolo aunque lluevan
cocodrilos.

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Eran ceros a la izquierda en todos los sentidos de la palabra, nulidades que forman el núcleo de una ciudadanía respetable y lamentable.

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No puedes volverte europeo de la noche a la mañana.

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... cuando el viento se llevó la lona y pudo contemplar el cielo, se dio cuenta de que no estaba en un circo, sino en un ruedo, exactamente igual que en cualquier otro sitio.

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Los seres humanos constituyen una fauna y flora extrañas. De lejos parecen insignificantes; de cerca parecen feos y maliciosos. Más que nada necesitan estar rodeados de suficiente espacio: de espacio más que de tiempo.

Trópico de Cáncer
Henry Miller.



10 septiembre 2020

Edge of Darkness

--- You know, Bill. No one expects you to be perfect.

--- But there's a few basic things you got to get right.

--- Always do the best you can by your family:

--- Go to work every day.

--- Always speak your mind.

--- Never hurt anyone that doesn't deserve it.

--- Never take anything from the bad guys.

--- It's all. It's not much to ask...

Edge of Darkness
By William Monahan


04 septiembre 2020

El Anticristo

Termino aquí, pero antes quiero expresar mi sentencia. Condeno al cristianismo, formulo contra la Iglesia la más terrible de las acusaciones que haya lanzado acusador alguno. Es la más grande de todas las corrupciones que se puede imaginar; en ella palpita la voluntad de la máxima corrupción imaginable. La Iglesia cristiana no dejó nada libre de corrupción; cada valor lo ha convertido en un sin valor; cada verdad, en una mentira; y cada integridad, en una vileza. ¡Y aún se atrevan a hablarme de sus beneficios para la humanidad! Suprimir una miseria era contrario a su interés; vive de miserias y ha creado miserias para eternizarse. El gusano del pecado, por ejemplo, es una miseria con que la Iglesia ha enriquecido a la humanidad. La igualdad de las almas ante Dios, esa falsedad, ese pretexto para los rencores más bajos, ese explosivo de la idea que terminó por convertirse en Revolución, idea moderna, principio de decadencia de todo el orden social: esa es la dinamita cristiana. ¡Beneficios humanitarios del cristianismo! ¡Hacer de la humanidad una contradicción consigo misma, una vergüenza, una ruina, un desprecio hacia todos los instintos buenos y honrados! Para mí, éstas son las bendiciones aportadas por el cristianismo. El parasitismo, única práctica de la Iglesia, bebiendo, con su ideal de anemia y de santidad, la sangre, el amor, la esperanza de la vida; el más allá, la negación de toda realidad; la cruz, como signo de reconocimiento para la más sombría conspiración que ha habido nunca contra la salud, la belleza, la bondad, la bravura, el ingenio, la belleza del alma, contra la vida misma…

¡Si pudiera escribir en todos los muros esta eterna acusación contra el cristianismo, pegarla en cualquier lugar donde haya una pared! Tengo letras que hacen ver incluso a los ciegos. Llamo al cristianismo la única gran maldición, la única gran corrupción interior, el único gran instinto de venganza para el cual no existen medios demasiado venenosos, demasiado subrepticios, demasiado ruines, yo lo llamo la única, la inmortal vergüenza de la humanidad.

¡Y pensar que medimos el tiempo partiendo desde el día nefasto en que se inicia este destino tan fatal: desde el primer día del cristianismo! ¿Por qué no ha de empezarse a contar mejor desde el último? Por ejemplo desde hoy… ¡Transmutación de todos los valores!

Friedrich Nietzsche


03 septiembre 2020

An Eschatological Laundry List

  1. This is it!
  2. There are no hidden meanings.
  3. You can't get there from here, and besides there's no place else to go.
  4. We are all already dying, and we will be dead for a long time.
  5. Nothing lasts!
  6. There is no way of getting all you want.
  7. You can't have anything unless you let go of it.
  8. You only get to keep what you give away.
  9. There is no particular reason why you lost out on some things.
  10. The world is not necessarily just. Being good often does not pay off and there is no compensation for misfortune.
  11. You have a responsibility to do your best nonetheless.
  12. It is a random universe to which we bring meaning.
  13. You don't really control anything.
  14. You can't make anyone love you.
  15. No one is any stronger or any weaker than anyone else.
  16. Everyone is, in his own way, vulnerable.
  17. There are no great men.
  18. If you have a hero, look again; you have diminished yourself in some way.
  19. Everyone lies, cheats, pretends (yes, you too, and most certainly I myself).
  20. All evil is potential vitality in need of transformation.
  21. All of you is worth something, if you will only own it.
  22. Progress is an illusion.
  23. Evil can be displaced, but never eradicated, as all solutions breed new problems.
  24. Yet it is necessary to keep on struggling toward solution.
  25. Childhood is a nightmare.
  26. But it is so very hard to be an on-your-own, take-care-of-yourself-cause- thereis-no-one-else-to-do-it- for-you grown-up.
  27. Each of us is ultimately alone.
  28. The most important things, each man must do for himself.
  29. Love is not enough, but it sure helps.
  30. We have only ourselves, and one another. That may not be much, but that's all there is.
  31. How strange, that so often, it all seems worth it.
  32. We must live within the ambiguity of partial freedom, partial power and partial knowledge.
  33. All important decisions must be made on the basis of insufficient data.
  34. Yet we are responsible for everything we do.
  35. No excuses will be accepted.
  36. You can run, but you can't hide.
  37. It is most important to run out of scapegoats.
  38. We must learn the power of living with our helplessness.
  39. The only victory lies in surrender to oneself.
  40. All of the significant battles are waged within the self.
  41. You are free to do whatever you like. You need only face the consequences.
  42. What do you know...for sure...anyway?
  43. Learn to forgive yourself, again and again and again and again...


I You Meet the Buddha on the Road, Kill Him!
Dr. Sheldon B. Kopp